Cuando un club o un ayuntamiento pide presupuesto de un marcador para su campo, con frecuencia recibe ofertas que no se pueden comparar: cada una parte de un tamaño, un tipo de pantalla y unos extras distintos. Esta guía reúne las decisiones que conviene cerrar antes de pedirlo. Con ellas, las ofertas dejan de ser una lista de precios y se comparan en lo que importa: que el marcador se vea desde la grada, que lo maneje quien toque el día del partido y que siga funcionando dentro de unos años.
Qué decidir antes de pedir presupuesto
Antes de pedir presupuesto hay que tener cerradas cinco cosas: desde dónde se va a leer, qué tipo de marcador encaja, dónde se instala, quién lo maneja y cuánto se quiere invertir.
- Desde dónde se lee: el punto más lejano de la grada y de los banquillos.
- Qué tipo: números o videomarcador.
- Dónde va: estructura, corriente y cableado.
- Quién lo maneja: el día del partido, sin formación previa.
- Presupuesto y vía de compra: club, patrocinio o administración pública.
Si llegas al proveedor con estas respuestas, el presupuesto sale más rápido y sin sorpresas. Si no, será el proveedor quien decida por ti, y cada uno decidirá algo distinto.
Tamaño, distancia y sol
El tamaño del marcador lo decide la distancia a la que hay que leerlo, no el gusto del club.
Mide desde el punto más lejano donde haya público y pide al fabricante la distancia de lectura recomendada para cada altura de dígito. Es la referencia que permite comparar ofertas con criterio. Para hacerse una idea, en un marcador de fútbol de estas características las dimensiones pueden variar según la altura del dígito. Por ejemplo, un modelo con dígitos de 30 cm puede rondar los 200 × 100 × 9 cm, mientras que uno con dígitos de 40 cm puede acercarse a los 200 × 130 × 9 cm.
Esta información ayuda a valorar si el espacio disponible y la estructura prevista encajan con la instalación. Pregunta qué distancia de lectura cubre cada opción. Un marcador pequeño que no se lee bien desde la otra banda es una mala inversión, y uno sobredimensionado también.
En un campo al aire libre cuenta además la orientación. Un marcador que nadie logra leer desde la grada opuesta a las cinco de la tarde, con el sol de frente, es dinero tirado. Pregunta por su luminosidad con esa luz antes de aprobar la ubicación.
¿Marcador de números o videomarcador?
Un marcador de números basta si solo vas a mostrar el resultado y el tiempo; un videomarcador compensa si también vas a usarlo para mensajes, patrocinadores o repeticiones.
No es una cuestión de calidad, sino de uso. Los videomarcadores se diferencian de los marcadores tradicionales sobre todo en lo que permiten mostrar, pero también en lo que hay que instalar y gestionar: más preparación y alguien que se encargue de los contenidos. Es la primera decisión que conviene tomar, porque condiciona el resto: tamaño, instalación, control y precio.
Instalación y alimentación
Antes de elegir modelo, define dónde va a ir y qué le llega: la estructura, el punto de corriente y el cableado condicionan la instalación tanto como el propio marcador.
Pregunta qué incluye el presupuesto (soporte, montaje, conexión y puesta en marcha), quién lo ejecuta y qué mantenimiento necesita después. Pregunta también si el marcador queda a tiro de balón. En ese caso, que te digan qué protección lleva y si hace falta una adicional. Es mejor saberlo antes de colgarlo que después del primer partido.
Quién lo maneja el día del partido
El marcador lo maneja con frecuencia un voluntario del club, así que tiene que poder hacerlo sin formación previa.
El mejor marcador no sirve de nada si el domingo por la mañana el voluntario de turno no sabe manejarlo. Pregunta cómo se controla (consola, mando u ordenador), cuánto se tarda en aprender y qué pasa si el control falla a media jornada. Pregunta también qué soporte ofrece el fabricante si surge un problema con el sistema de control y cómo se gestionan las actualizaciones.
Personalización: nombres, escudos y medidas
Personalizar el marcador, con los nombres y los escudos de los equipos, es lo que lo convierte en un elemento del club y no en un panel genérico.
En Pixelcom se pueden incorporar nombres y escudos, rotular el escudo del club, añadir vinilo publicitario y fabricar el marcador a medida. Es lo que hicimos en el C.F. Albocàsser, con un marcador de fútbol personalizado en 2024. Con cualquier proveedor, pide que el presupuesto detalle qué se personaliza y qué se cobra aparte, porque es fácil que quede fuera del precio inicial.
Qué determina el precio
El precio de un marcador de fútbol lo determinan sobre todo cinco factores: el tamaño, el tipo (números o pantalla), la protección para exterior, el sistema de control y la instalación.
Cuanto mayor es la superficie, más componentes hay que fabricar y montar. Una pantalla suma además contenido y gestión. En un campo al aire libre, el marcador tiene que resistir lluvia, sol y polvo, y eso se paga. El control y la instalación (estructura, cableado, puesta en marcha) completan la cifra, junto con la personalización.
Por eso no existe un precio de catálogo válido para todos los campos. Lo útil es pedir presupuesto con las decisiones anteriores cerradas y comparar las ofertas partida por partida.
Si el comprador es un ayuntamiento o una entidad pública
Si el comprador es un ayuntamiento o una entidad pública, además del equipo hay que resolver cómo se contrata y cómo se paga.
Pixelcom trabaja con más de 50 organismos públicos en España y se adapta a la forma de pago de la Administración. Con cualquier proveedor, pide una ficha técnica y un presupuesto desglosado que puedas adjuntar al expediente.
Qué información preparar para pedir presupuesto
Para recibir un presupuesto ajustado a tu campo, conviene llegar con cinco datos: la distancia máxima de lectura, la ubicación prevista, el tipo de marcador, la personalización que quieres y unas fotos con las medidas de la zona de instalación.
Con eso, el proveedor no tiene que adivinar y las ofertas se pueden comparar de verdad. Puedes ver los marcadores electrónicos para fútbol de Pixelcom o pedir presupuesto al equipo, y te ayudamos a cerrar la decisión que te falte.