El Automotódromo de Grobnik es uno de los circuitos de carreras más emblemáticos del sudeste de Europa, famoso por su trazado rápido y sus exigencias técnicas, lo que lo convierte en una sede clave para el automovilismo internacional.
Situado cerca de Rijeka, el circuito tiene una longitud de 4.168 metros y cuenta con 18 curvas, combinando tramos de alta velocidad con zonas de frenada exigentes que ponen a prueba tanto la habilidad del piloto como el rendimiento del vehículo.
Como parte de su compromiso continuo con la seguridad y la modernización, el circuito se ha renovado con la avanzada tecnología de Pixelcom. La instalación incluye paneles LED Pixelcom G2, sistemas de pantallas informativas, semáforos de salida Pixelcom y software de control integrado, todo ello diseñado para mejorar la comunicación, la visibilidad y la eficiencia operativa. Además, los paneles LED cumplen con las normas de grado B de la FIM, lo que garantiza el máximo nivel de seguridad para los pilotos y los oficiales durante las competiciones.